Hay personas que siguen.
Y hay personas que, en algún momento, eligen parar.
No porque no puedan más.
Sino porque entienden que seguir igual… ya no tiene sentido.
Se regalan tiempo.
Se hacen preguntas incómodas.
Se permiten no tener todas las respuestas.
Y eso, aunque no se vea,es un acto de enorme coraje.
Coachearse no es un lujo.
Es una decisión.
La decisión de dejar de postergarse.
De escucharse de verdad.
De hacerse cargo de lo que quieren, incluso cuando da miedo.
Por eso hoy quiero felicitarte a vos, que elegiste mirarte.
Que te diste el espacio.
Que te animaste a ir un poco más allá de lo conocido.
Porque ese momento, ese en el que decidiste empezar,
es donde todo cambia.
Y muchas veces,
también es donde empieza tu verdadera libertad.
"El coaching de la ICF (International Coaching Federation) es un proceso de acompañamiento profesional, reflexivo y creativo que maximiza el potencial personal y profesional del cliente. Basado en una asociación, el coach ayuda a descubrir metas, mejorar el rendimiento y aumentar la calidad de vida, bajo estándares éticos internacionales".